Hoy, casi una década después, puedo decir que trabajamos junto a las mejores universidades del mundo, expandiendo su cultura y sus conocimientos hacia otras latitudes y lenguas. Pero, sobre todo, puedo decir que, gracias a esta alianza, hemos conseguido re-capacitar a miles de profesionales ubicados en 150 países para ser más empleables en esta Cuarta Revolución Industrial.
Todos estos años al frente de Global Alumni me llevaron a escribir mi primer libro, Aprender a desaprender, en el que cuento cómo el actual sistema educativo nos ha traído hasta aquí y por qué debe cambiar si queremos seguir avanzando.
Ahora, unos años después, ve la luz mi segunda obra Vivir es Aprender. A través de sus páginas, invito a profesionales, a organismos públicos, a empresas y a las propias instituciones educativas a reflexionar sobre el papel que debe jugar el aprendizaje continuo para garantizarnos que ninguna persona, independientemente de su edad, quede fuera de este nuevo paradigma donde la norma ya es la digitalización.